TERTULIA    LUBRIN   Febrero  2006Primera tertulia del año 2006 en CAB/asociación andaluza nº 103 Coro Virgen del Mar, Rondalla Ortiz de Villajos asistida por el  m*g Juan GRIMALDOS ZAPATA   y  Grupo Andalucía Conferencia del Alcalde de Vera, D. Félix M. López Caparrós,  sobre EL TURISMO DEL LEVANTE ALMERIENSE Cálido Homenaje in memoriam (9-5-1922/13-1-2006) al GUITARRISTA almeriense D. Manuel García Mayoral,  que en gloria esté. A.M.C. Sant Joseph: Excmo.Sr. D. Francisco Martínez García, alcalde; Doctor Antonio Gil Albarracín, Profesor conferenciante. D. Eusebio Rodríguez Padilla, doctor en Historia Contemporánea, y D. Juan Grima Cervantes, presidente de ARRAEZ EDITORES. Romería anual de la Hermandad de la Virgen del Mar y San Indalecio de la Casa de Almería en Barcelona a Tavérnoles/Folgueroles/Sau el primero de mayo06 con Misa rociera presidida por Mosén Francesc Basora e imposición de Medallas bendecidas.                                                                                                           .    Desvelándose la bendición metida/CASA DE ALMERÍA EN BARCELONA: Asociación andaluza decana de Cataluña, declarada de utilidad pública, Escudo de oro de la provincia de Almería fué fundada el 14-9-1950 por unos cuevanos.  
HOMILÍA
Homilía en el VI Domingo de Pascua
  200 Aniversario del Patronazgo sobre Almería de Nuestra Señora la Santísima Virgen del Mar
Lecturas:   Hech 10,25-26.34-35.44-48        Sal 97                                1 Jn 4,7-10                                              Jn 15,9-17

            Queridos hermanos sacerdotes,
            Ilustrísimo Sr. Alcalde,
            Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades,
            Religiosos y religiosas, diáconos y seminaristas;
            queridos fieles laicos:

            Hace doscientos años que, amparados en la devota veneración de la sagrada imagen de Nuestra Señora la Virgen del Mar, fué proclamada Patrona de la Ciudad de Almería la Santísima Virgen María, Madre del Hijo de Dios y Señora nuestra, bajo la advocación “del Mar”, con la que el pueblo cristiano implora su intercesión ante la imagen de este título. Fué el 15 de febrero de 1805 cuando el Ayuntamiento de la Ciudad celebró cabildo en las salas capitulares para, según dice el acta municipal, «tratar sobre elegir por Patrona a María Santísima del Mar, bajo las formalidades y solemnidades  prevenidas, y por bulas pontificias, con los demás que ocurra el beneficio común».

            En el acta se dan razones bien argumentadas: si muchos son los males que han asolado a las gentes de Almería a lo largo de los siglos, no menor consuelo han recibido desde el hallazgo de la sagrada imagen de la Virgen del 21 al 22 de diciembre de 1502. Por ella el pueblo de Dios se torna consciente de su condición de «medianera de intercesión, para templar la justa indignación al Cielo». No olvidan los munícipes de la época que, por intercesión de la bienaventurada Virgen María, Cristo socorre a cuantos a él acuden como Mediador único y universal que ha ofrecido a Dios el sacrificio de la nueva Alianza de una vez para siempre, en la oblación de su propio cuerpo en la cruz. 

            El 13 de enero de 1804 la ciudad de Almería marcada en su historia desde su fundación por los movimientos sísmicos que sacuden su emplazamiento, había padecido los efectos de un nuevo y fuerte terremoto, tanto como para mover a sus gentes a considerar que la vida de los hombres está en las manos de Dios. Como el pueblo de Israel vivió con conciencia religiosa sus propias desgracias como castigo divino a su infidelidad a la ley de Dios, aquellas gentes que nos precedieron iluminados por la fe consideraron que «terremotos, esterilidad en los campos, sequedad asombrosa terminadas por pasmosas inundaciones, y enfermedades, han sido otros tantos castigos de la mano del Señor».

            Sabían bien nuestros antepasados como sabemos muy bien ahora que las catástrofes naturales son efecto de la condición y naturaleza contingente del mundo; que morimos porque enfermamos y que padecemos enfermedad porque nuestra vida es temporal y marcada por la propia fragilidad de todo lo que es finito; y aún así ellos vivieron aquellas terribles catástrofes como justicia divina. Una justicia que sabían ellos bien era atemperada por la misericordia de Dios y la amorosa y tierna intercesión de la Santísima Virgen, a la que quisieron tener por Patrona y refugio, amparo y auxilio de la frágil naturaleza.

            Desde entonces hasta hoy mucho ha podido mejorar el conocimiento del mundo mediante la exploración científica de la naturaleza y el desarrollo de la técnica, pero frente a la conflagración de las fuerzas naturales y lo inexorable de nuestra condición mortal, ni la ciencia ni la técnica pueden hacer otra cosa que mejorar las condiciones de vida en lo posible y paliar los efectos de la enfermedad.  Hoy como ayer seguimos instalados en este mundo en la provisionalidad, aunque olvidamos con frecuencia que somos peregrinos de la ciudad futura y que nada podemos hacer por saltar sobre esta condición de nuestra existencia. Las palabras de Jesús siguen siendo crónica de nuestra verdad más honda: «Quién de vosotros, por más que se preocupe, puede añadir un codo a la medida de su vida» (Mt 12,25).

            Las desgracias padecidas no han de ser consideradas por sí mismas castigo divino, aunque han de ser vividas por quien tiene fe como una llamada a la conversión de nuestra vida a Dios y, cuando la conciencia nos acusa de nuestra maldad, pueden y deben ser vividas como camino de purificación. Contra la mentalidad vigente en tiempos de Jesús de que las desgracias sucedidas a personas concretas eran castigo por ellas merecido Jesús replicó: «¿Pensáis que esos galileos [sobre los que cayó una torre en Siloé] eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo» (Lc 13,2-3).

            La gente se pregunta constantemente por el significado del mal y del dolor, sobre todo cuando el dolor parece alcanzar al inocente, pero no hay otra respuesta que el dolor redentor de Cristo, solidario con nuestra condición y miseria. En el evangelio de san Lucas el Resucitado, revestido de la figura de un desconocido caminante dice a los discípulos incrédulos que nada entienden: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso para entrar así en su gloria?» (Lc 24,25). Porque padeció la cruz, la muerte y la sepultura, en la resurrección de Cristo hemos sido curados y regenerados. A pesar del dolor del mundo, la resurrección de Cristo, con su victoria sobre la muerte, abre la esperanza de los hombres a una creación nueva. El Apóstol de las gentes nos enseña que, para borrar nuestros pecados, Cristo cargó con ellos y crucificó al hombre viejo y pecador en sí mismo (cf. Rom 6,6), a fin de que en cada uno de nosotros nazca el hombre nuevo. Esta nueva creación es el resultado del triunfo definitivo del Cristo sobre el pecado, origen de la muerte eterna. San Pedro nos recuerda esta verdad central de la fe: que Cristo, «sobre el madero llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que muertos a nuestros pecados, viviéramos para la justicia; con sus heridas habéis sido curados. Erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras almas» (1 Pe 2,24-25).

            Los milagros que realizaron los Apóstoles eran expresión y signo de la victoria de Cristo sobre la enfermedad y la muerte porque había vencido al pecado en la cruz, tal como el mismo Cristo había anticipado en sus propios milagros, poniendo en relación el perdón de los pecados y la curación de las dolencias. Los milagros que hoy pueden suceder por intercesión de María y de los santos tiene el mismo significado, porque, en efecto, Dios, que no hace distinción ni tiene acepción de personas, ha derramado su Espíritu Santo, prenda y comienzo de vida nueva, sobre todos los que creen, como sucedió con el centurión pagano Cornelio, al que Pedro le abrió las puertas de la salvación mediante el bautismo.

            Sólo la misericordia de Dios es salvación del hombre, rechazar a Dios es rechazar la vida y sustraer a la humanidad la esperanza de alcanzarla. Dios nos ha revelado su amor en Cristo crucificado y resucitado de entre los muertos. Sólo el amor de Dios salvará al hombre de hundirse en su miseria. Podemos realizar grandes avances científicos, pero la condición del hombre seguirá siendo la misma. Nada garantiza por lo demás que los mismos conocimientos científicos no puedan ser utilizados contra el hombre. La humanidad conoce bien en qué degradación moral puede caer cuando reprime su propia dignidad renunciando a la norma moral que Dios ha inscrito en la conciencia. No todo lo que la ciencia permite hacer se puede hacer, si los resultados científicos se aplican a la destrucción de la vida humana desde el vientre materno a la inyección letal y la guerra destructiva nuclear.

            La vida humana es fruto del amor de Dios por nosotros y sólo tiene cobijo y protección en el amor, porque «Dios es Amor» (1 Jn 4,8), y, en consecuencia, «quien ama ha nacido de Dios y a Dios conoce» (1 Jn 4,7). Si el amor se nos ha revelado en la entrega del Hijo, enviado al mundo por el Padre, sólo acogiendo a Cristo en nosotros podremos vivir en el amor de Dios, garantía única de supervivencia y de felicidad para el hombre.

            Acoger a Cristo como lo acogió María en sus entrañas es la única respuesta a la entrega de la vida del Hijo de Dios por nosotros. A eso nos obliga el patrocinio de la Virgen del Mar. El 20 de mayo de 1806 el Papa Pío VII rubricaba y sellaba en la basílica romana de Santa María la Mayor,Patronazgo de la Virgen del Mar tan ligada a la Corona y a la historia de España, el Breve pontificio con el que ratificaba el decreto de la Congregación que respondía al deseo de los regidores y gentes de la Ciudad, con la anuencia del Obispo diocesano, declarando Patrona Principalísima de Almería y de los arrabales de Huércal y Viator a la Madre de Dios, «sin perjuicio del Patronato igualmente principal de S. Indalecio Obispo y Mártir».

            Hoy, cuando la fe católica se ve con demasiada frecuencia agredida y descalificada la propuesta moral del evangelio de Cristo, me cumple agradecer sinceramente la presencia de tantos almerienses en este aniversario, acompañados por las autoridades de la Ciudad, que sin menoscabo de la libertad religiosa que recoge nuestro ordenamiento jurídico, saben apreciar el hondo sentido trascendente y el valor moral único para la vida humana de la fe católica, la esclarecedora luz que el evangelio de Cristo arroja sobre la vida humana y su destino. Renovemos los sentimientos de nuestros antepasados y tengamos, hoy como ayer, a la Madre de Cristo por Patrona y Señora nuestra. Confiémonos a su intercesión maternal y amparo, y acompañados por ella, en este tiempo santo de la Pascua, anhelemos el don del Espíritu Santo que infunda en nosotros la fe que necesitamos para seguir adheridos a Cristo Salvador de los hombres fieles al evangelio que nos fué predicado desde los tiempos apostólicos.

Santa Apostólica Catedral de la EncarnaciónMonseñor Adolfo González Montes
Almería, a 21 de mayo de 2006

+ Adolfo González Montes
Obispo de Almería




                                     Virgen del Mar en la Once  El autor y músico almeriense  del Himno a la Virgen del Mar y Si vas pa´ la ma fallece 8-11-06 a los 92 años: Descanse en paz.r
El abad Soler explica al Papa la labor de Montserrat en la Iglesia de Catalunya

ORIOL DOMINGO -La Vanguardia 03/06/2006  BARCELONA
.- El abad de Montserrat, Josep M. Soler, ha regresado muy satisfecho del encuentro que acaba de mantener con Benedicto XVI en Roma. El Papa, en el transcurso de una audiencia colectiva, dedicó un tiempo y una atención especiales al abad Soler, quien le explicó la labor histórica y actual de Montserrat, como monasterio y como santuario, en la Iglesia de Catalunya. El abad le comentó la celebración, a lo largo del presente año, del 125. º aniversario de la proclamación de la Moreneta como patrona de Catalunya y de sus diócesis.
En este sentido, el abad Soler entregó al Santo Padre una medalla conmemorativa de este aniversario. También le entregó diversos ejemplares de las revistas especializadas que edita el monasterio como Qüestions de Vida Cristiana,Documents d´Església,Studia monastica y la edición en catalán de la encíclica papal Deus est charitas.
El abad se refirió, además, a las relaciones del hermano de Joseph Ratzinger con monjes y con la escolanía de Montserrat debido a su dedicación musical.
La estancia romana del abad Josep Maria Soler incluyó una conferencia en el Centro Español de Estudios Eclesiásticos sobre La fusión de la veneración a la Virgen de Montserrat en Europa y en el mundo.En uno de los primeros párrafos, el abad apuntó: "Los acontecimientos que conmemoramos en el presente año son precisamente fruto de la labor de unos clérigos catalanes que supieron canalizar, a través del valor simbólico de Montserrat y al servicio de lo que hoy llamaríamos obra evangelizadora, el renacimiento que se dió en la Catalunya del siglo XIX en los campos social, industrial, literario y religioso, además de patriótico".
Oremos por España: para que las instituciones democráticas y todo el pueblo fomenten en España la verdad y la libertad, la justicia y la paz, la unidad  y la concordia y el pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos: Roguemos al Señor”. Cardenal Antonio María Rouco Varela, Arzobispo de Madrid (1-7-06).
La Instrucción Pastoral "Orientaciones morales ante la situación actual de España" pone de manifiesto que los obispos reconocen la legitimidad de las posiciones nacionalistas que, "sin recurrir a la violencia" y por "métodos democráticos", pretendan modificar la unidad política de España (nº 73).
'Los catalanes se podrán encontrar bien acogidos -en el texto aprobado ayer-', según el Obispo de Urgel y Secretario de la Tarraconense.
Parece que la Constitución europea –aprobada por España- sin mencionar el Cristianismo puede ser la meta de las urnas de la España democrática. Dejados se va bien, ¿ para ir a dónde?
A Dn. Jesús Caicedo Bernabé, en calidad de Alcalde de CUEVAS DEL ALMANZORA  y  acompañantes, se le ofrece y entrega el Título de Socio de Honor de Casa de Almería en Barcelona por el Presidente de la Entidad, Dn. Francisco Gutiérresz Latorre, quedando la efemérides como cuna - ¡QUIEN COMO DIOS! - según acta firmada, de la tarraconense sección TERTULIA CUEVAS DEL ALMANZORA!! Conéctate a Radio Cuevas de Almanzora en:http://www.ondaindaloradio.es/
Don Diego Martínez Cano, biPresidente de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Almería, macaelero conferenciante en la apertura de las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Rosario del GRUPO MACAEL sobre "Pasado, presente y futuro de la €conomía de la Provincia de Almería", firmando en el Libro de honor de CAB. La colaboración marmórica en la Casa deja al descubierto el cambio de canal!(en este sentido asumido/dejado porque no interesa el pobrecillo católico).
                                                                                                       
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